Las
próximas frases y párrafos tienen un alto contenido de babosadas inspiradas por
este humilde gasterópodo, y las frecuentes
animaladas del ultraderechista católico, medieval, cazador de brujas, el reelecto
Procurador Alejandro Ordoñez. Quien a propósito es autor del libro “Hacia el
libre desarrollo de nuestra animalidad”, donde se empeña en excluir y eliminar las fascinantes
delimitaciones que brinda el enigmático orden natural. El extraño y aburrido mundo
animal que pretende imponer el buen y casi perfecto Alejandro, es tan amorfo y descolorido como su propio culote.
Sigue empeñado en ignorar que ese universo está lleno de abominables “libertinajes”,
como sus más oscuros y perversos intereses en ser el presidente inquisidor del
siglo XIX, o más exactamente, el sucesor de Laureano Gómez para el 2018.
El, como buen peregrino del orden divino,
desconoce que la naturaleza misma está plagada de relaciones inmorales. Por
ejemplo, yo, este humilde caracol, quien
pertenece al gran grupo de los gasterópodos, de la familia de los carroñeros. Gozo
de doble sexualidad, soy hermafrodita. Yo y mis pares nos compenetramos entre
sí. Jugamos y copulamos. Hacemos miles de amores sin distinción entre
sexo, raza, religión e ideología. Gozamos de una sexualidad literalmente visceral,
con todos los fierros, caballos de
fuerza, trencito, cositas sucias y exquisitas fantasías susurrables al oído del
Monseñor. En materia de reproducción, gracias
a nuestro cuerpo evolucionado, decidimos quien carga con los huevos, pues no es
necesario escoger un macho o una hembra . Y para alimentar chismes y mitos de
bajo perfil, somos sadomasoquistas, de aquellos que llegamos al frenesí
destructivo de sentir el calcio aplastado entre el moco espichado por el
pavimento.
Alejandro
tan monolítico en sus creencias, como su lucha incansable en la eliminación de
los derechos de los homosexuales, la dosis personal, la eutanasia y el aborto. Después
de rectificar públicamente su función como procurador, por orden de la corte
constitucional, frente al derecho de la información sobre los derechos sexuales
y reproductivos de las mujeres, el angelito se declaró víctima. Se sentía vulnerado
por sus creencias fanatico-religiosas y de víctima, el santo inquisidor, no
tuvo ningún reparo en solicitar al consejo superior de la judicatura, la lista de nombres de mujeres que por vía de
la tutela, habían solicitado la práctica de interrupción voluntaria del
embarazo. El monseñor, esta rabioso, la
humillación, lo puso irascible, el mismo
atiza la candela, espera lentamente que
las brujas más débiles caigan presas a la tortura del fuego ardiente en la hoguera de la culpa.
Tan
fervoroso su celo por dios, el defensor provida de la sagrada familia, que orquesta la acostumbrada impunidad, pidiendo
la nulidad de procesos absolviendo a
militares involucrados en los asesinatos de inocentes en los mal llamados
falsos positivos, del conflicto armado. Bajo
el argumento, de muertes en combate. Como si el tiro de gracia a gente
indefensa, ratifica lo que dicen las
propagandas, que “los héroes de Colombia
si existen”. El procurador Provida, que
confunde la vida misma, con esas filosofía retrograda del siglo xix que
vociferaba, San Ezequiel Moreno, uno de sus santos pastusos: “La guerra es castigo que Dios permite, para
purificar a la nación”.
Su lado
mas salvaje, estar a favor de la corrupción.
Varios columnistas lo han manifestado sobre el descarado manejo de su reelección
(asi como hace 4 años) que ha estado sombreada, por una alta dosis de
clientelismo donde familiares de
miembros de la corte suprema y el
consejo de estado, trabajan en la procuraduría, además pactos silenciosos de senadores investigados, quienes votaron por su reelección el pasado
martes. La bestia fiel a sus intereses
uribistas, viene absolviendo
congresistas y funcionarios vinculados con la parapolitica y la corrupción como
por ejemplo la Dirección Nacional de
Estupefacientes.
Tan
bestialmente animal como el arrodillado y extraño arrepentido partido liberal,
ese mismo a quien también voto por el, pese a las inconsistencias, de la terna, y ese
mismo a quienes en 1938, era considerado por los ancestros de Ordoñez, y todos
los chulos godos, una secta demoniaca. Decían
que quien perteneciera al partido
liberal como el que leyera el periódico el Tiempo, se lo llevaba el diablo,
parece que si el mismísimo infierno esta plagado de liberales amigos del
oscurantismo, que no saben leer.
Se le
abona que quito la imagen de Santander, lastimosamente puso el Cristo a sus
espaldas.
Mas
anormal que dos honestos gays amándose en la oscuridad, que la profanadora doctrina divina del
procurador. Como mis amigas, las compañeras arañas que expelen feromonas de
mariposas nocturnas, para que atraídas ellas, caigan presas en la
telaraña. Y otras que sus machos
sacrifican sus penes, para preservar el apellido de su especie. Y tan homosexuales como los tiernos y
divertidos juegos eróticos de los perros y esa deliciosa adicción a la
basura, a los pañales con caca de bebé y de caballo zorrero trabajador. Y ni
hablar de los tiernos pero necrofílicos pingüinos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario